MI EXPERIENCIA PERSONAL CON AIP, EL PROTOCOLO AUTOINMUNE

Hace algunos meses que quería hacer este post, pero a estas alturas ya sabrás que me gusta estar segura de los resultados de algo antes de aventurarme a recomendarlo, más aún si se trata de cosas que están relacionadas con la salud de una forma directa. Hoy al fin te cuento mi experiencia (ultra)personal con el AIP o protocolo autoinmune. No quiero que sea un post demasiado largo o aburrido, es un tema del que ya hablé y comenté de forma más detallada aquí y aquí, de hecho te recomiendo (encarecidamente) que leas estos dos posts antes de seguir con éste.

¿QUIÉN DEBERÍA PLANTEARSE HACER AIP?

En su origen fue objeto de estudio como posible solución para aquellas personas con síndrome de intestino permeable. Con el tiempo, por suerte, se ha descubierto la cantidad de patologías relacionadas con un mal estado del sistema instestinal y cómo un cambio de alimentación podría ser la solución. Es un protocolo altamente recomendado en personas con cualquier atisbo de inflamación en el cuerpo, inflamación que, en la mayoría de los casos, está originada por un sistema digestivo dañado.

Las personas con síntomas digestivos crónicos (hinchazón, gases, diarreas, úlceras, crohn, etc), enfermedades autoinmunes (tiroiditis de Hashimoto, lupus, artritis reumatoide, esclerosis autoinmune, etc), alergias o enfermedades relacionadas con el sistema respiratorio, desajustes hormonales o síndrome de ovarios poliquísticos, alteraciones en la piel (acné, eccema, rosácea, psoriasis, dermatitis atópica, etc) o problemas neuropsicológicos (depresión, ansiedad, migrañas, etc), seguramente sufran de síndrome de intestino permeable y se vean altamente beneficiados al seguir un protocolo como AIP.

¿QUE ES EL PROTOCOLO AUTOINMUNE?

Resumiendo mucho, el protocolo autoinmune es un protocolo que requiere de la eliminación de ciertos alimentos (te cuento cuales en los posts que te recomiendo al principio de esta entrada) con su posterior reintroducción, para así conocer de la forma más exacta posible cuales son aquellos que le causan irritación a tu intestino.

Por supuesto el protocolo autoinmune va más allá de simplemente eliminar según que alimentos. Es un cambio de hábitos en todos los ámbitos, que pretende devolver salud tanto a nivel físico como mental. Dormir las horas necesarias (o incluso más), tomar el sol, beber mucha agua, moverse y dejar atrás el estrés (sí, dejar atrás el estrés, además de meditar, también es dejar de entrenar duro 6 días en semana y escuchar al cuerpo en todo momento) son reglas casi inquebrantables en esto del AIP. Este protocolo requiere de todos y cada uno de los puntos anteriores para que suponga una mejora real y duradera en aquellos que se sumergen en la aventura.

Eso sí, quiero que te quede claro clarísimo, que AIP no es un método mágico que solucione tus problemas de salud en dos semanas para luego volver a la alimentación nefasta que llevabas antes. Si tienes alguna de las patologías anteriormente mencionadas y llevas años luchando por mejorar con un millón de tratamientos que no te han solucionado el problema, seguramente debas plantearte un cambio de hábitos integral en tu vida.

Que nunca se te olvide ir a la raíz del problema en lugar de ir guardando la mierda en un cajón, te digo por experiencia que, al final, el cajón rebosa, y todo sale a la luz.

MI EXPERIENCIA PERSONAL CON AIP

Ahora bien, tampoco te voy a contar que ha sido un camino de rosas. Nada más lejos de la realidad…

Al dejar la píldora, y tras mucho leer, decidí embarcarme en una dieta evolutiva para que el efecto rebote de 10 años de anticonceptivas fuesen lo más sutiles posibles. Ya hacía más de un año que no tomaba gluten y los lácteos apenas los probaba, así que una dieta paleo no sería tan distinta a lo que hacía hasta ese momento y podría ayudarme a deshacerme del acné que me había perseguido toda mi vida y de las reglas dolorosas que hacían que el día que me bajase no pudiese moverme de la cama. 

Efectivamente el brote post-píldora fue terrible incluso llevando una dieta paleo. Sinceramente, no me quiero imaginar las consecuencias en mi cuerpo si en ese momento hubiese llevado una dieta basada en la corrompida y desastrosa pirámide alimenticia española.

Mi mente inquieta siguió investigando hasta dar con AIP. No perdía nada por intentarlo, solo serían unos meses y seguramente la mejora mereciera la pena, mi piel estaba pasando por un muy mal momento y yo quería una solución respetuosa con mi cuerpo, me negaba a tomar más venenos que intoxicasen mis hormonas y que siguiesen tapando el problema subyacente. 

Definitivamente, me embarqué en la experiencia. Como ya te he dicho, ya no tomaba gluten ni lácteos, pero fue duro ver como empezaban a desaparecer las legumbres, los frutos secos, los huevos, las semillas, las especias, el chocolate, el café, los tomates, las berenjenas, los pimientos y una larga lista de alimentos que hasta ese día había tomado sin plantearme que pudiesen estar dañándome.

AIP elimina temporalmente muchísimos alimentos saludables y necesarios, y es por ello que no es una dieta que deba seguirse demasiado tiempo sin la supervisión de una persona experta en el tema.

Yo la seguí durante la friolera de 10 meses, sin saltármela lo más mínimo, ni un solo día, en ningún momento. Fueron 10 meses comiendo de forma muy muy restrictiva. En alguna ocasión, a partir del 4º mes pensaba en empezar la reintroducción, pero algo en mi interior me decía que mi cuerpo no estaba preparado aún. De todos modos, y siendo lo más sincera que puedo, si volviera atrás no la alargaría tanto, porque a nivel mental genera un estrés contraproducente y una obsesión absoluta por controlar todo lo que nos llevamos a la boca.

Estaba claro que las mejoras eran notables, pero no estaba perfecta: mi piel no terminaba de verse como yo quería, ni mis reglas eran regulares e indoloras ¿qué fallaba? Mi desesperación aumentaba por día, estaba siendo absolutamente estricta con el protocolo pero las secuelas de esos 10 años seguían en mi, arraigadas en lo más profundo. Necesitaba tiempo, sin más… Años de destrozo requieren de paciencia, seguridad y mucho amor propio.

Fue totalmente necesario un cambio mental a partir del 5º mes. Decidí grabarme a fuego que hacía eso porque quería, porque me al fin me estaba acercando a un cuerpo desintoxicado después de tantos años de meterle mierdas y porque confiaba al 300% en eso que estaba haciendo. Sabía que era el camino correcto.

Doy infinitas gracias a mis padres por haberme hecho tan cabezota, concienzuda y perseverante. A fuerza de voluntad no me gana nadie, y finalmente llegué a los 10 meses de AIP, sintiéndome en un cuerpo nuevo y en una mente completamente renovada, pero terriblemente cansada de la restricción que este tipo de dieta suponía. Mi piel y mis reglas habían mejorado infinitamente en los últimos meses y sabía que era el momento de parar el protocolo y comenzar con la fase más deseada: la reintroducción de los alimentos que tanto echaba de menos.

Vuelvo a repetir que a día de hoy me arrepiento de no haber comenzado la reintroducción unos meses antes, sobre todo por el estrés que me supuso introducir alimentos. Al principio sentía un miedo atroz cada vez que me comía un tomate o unas almendras, después de 10 meses comiendo de esa forma, comer cualquier cosa que se saliese de mi lista acotada me hacía preguntarme si no lo estropearía todo después de tanto esfuerzo. 

Paradójicamente, la parte más dura de mi AIP fue la vuelva a la flexibilidad. 

Las primeras semanas fueron más estresantes de lo previsto, comiendo al miligramo todo alimento nuevo y estudiando de forma exhaustiva como reaccionaba mi cuerpo, si me salía algún granito nuevo o si tenía alguna reacción de algún tipo. 

Por suerte el miedo se fue al ver que pese a la reintroducción de prácticamente todos los alimentos, yo seguía mejorando cada día más: el acné quístico ya era historia, mis ciclos pasaron de ser de 37-39 días a 28-29, y mis reglas dejaron de tenerme un día entero en cama. Sabía que no me había equivocado y que esos 10 meses habían merecido la pena infinitamente. Ahora podía volver a mi dieta equilibrada, sin restricciones tan duras y con la flexibilidad que tanto había echado de menos.

AIP, en mi caso particular, ha sido todo un éxito. Estoy completamente orgullosa de haberlo logrado y sobretodo, de haber visto como mi cuerpo iba respondiendo, poco a poco y muy lentamente, hasta haber conseguido un estado de salud física y mental pletórico. 

AIP ¿IGUAL PARA TODO EL MUNDO?

Obviamente, repito que este protocolo no es un truco de magia que en dos semanas te solucione la sintomatología que presentes, sea cual sea, mucho menos si llevas años arrastrándola y tapándola, pero sin duda, es algo que está al alcance de todo el mundo y que no tiene efectos secundarios. Ya por eso, merece la pena intentarlo.

Hay gente que encuentra en el protocolo autoinmune la mejor manera de llevar su enfermedad y que, esforzarse día a día por llevar una alimentación tan restrictiva, supera con creces el tener que luchar constantemente contra los síntomas de muchas de las patologías que antes te mencionaba

En mi caso personal fueron 10 meses de progresión que, a día de hoy, continúa mostrándome mejoras. Pero, evidentemente todo depende de tu caso personal y del estado del que partas. Además, te digo desde ya, que es una etapa que requiere de muchísimo sacrificio y esfuerzo y que hay que tener las cosas muy claras antes de empezar. Aquí no vale eso de “portarse bien” durante la semana para comerse una pizza el sábado. Esto es algo que va más allá y necesita de un compromiso brutal para que los resultados lleguen. No hay atajos y es importante que lo sepas.

Mi única recomendación sobre este protocolo es que cuentes con alguien experto en el tema, que te de las pautas necesarias para hacerlo de la mejor manera posible, sin que exista falta de determinados micronutrientes que puedan hacerte empeorar. Merece la pena invertir en salud, a la larga nos lo vamos a ahorrar en medicinas.

Yo sin duda, le estoy infinitamente agradecida al universo por poner en mi camino esta fabulosa herramienta, y ¡qué cojones! A mi misma por haber sido capaz de llevarme meses desayunando boquerones con espinacas.

Si has llegado hasta aquí, ¡GRACIAS! Y por supuesto, si tienes cualquier duda déjamela en comentarios y si puedo responderte lo haré encantada. Recuerda que NO soy médico, que con esta entrada solo quiero dejar constancia de mi experiencia personal y que no pretendo diagnosticar ni solucionar el problema de nadie, pero ya sabes, la información es poder, y siempre es bueno tener postes en el camino que nos inviten a seguir creciendo, avanzando y descubriendo.

 

Sed felices,

María

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9 comentarios

  1. Me parece muy interesante todo lo que nos cuentas sobre estos temas. La verdad que yo tengo varios de los sintomas y comencé hace 1 año 2 meses del protocolo pero acabe tirando la toalla. Debido a mi trabajo paso varias noches a la semana fuera de casa, comiendo y cenando por ahí…me resultaba casi imposible hacerlo bien. a ver si lo retomo, aunque implique ir cargada con tupers. Gracias por compartir tus conocimientos y experiencias.

    1. Hola Lucia, sin duda merece la pena ir cargada de tuppers cuando se trata de mejorar la salud, al final una se acostumbra y por suerte es un protocolo temporal. Muchas gracias por comentar! Un besote

  2. Hola, María.

    En primer lugar, muchas gracias por compartir tu experiencia. Además de darme a conocer mucha valiosa información sobre la dieta a nivel genérico, poder conocer tu experiencia personal le añade un valor enorme.

    Quería hacerte una pregunta. Llevo unas 3 semanas con un dolor en el costado izquierdo. No es agudo y no siempre está, pero está lo suficiente como para que me haya dado cuenta de que lo tengo. He pensado que podría ser que mis riñones necesiten un descanso, que les ayude con una dieta antiinflamatoria. ¿Me recomendarías seguir la AIP? ¿Algún otro consejo que me podría venir bien (además de ir al médico)?

    Muchísimas gracias!

    1. Hola Susana, muchas gracias a ti por leerme. No puedo darte consejos con respecto a lo que me cuentas porque podrían ser mil cosas, sin duda como bien dices, el mejor consejo es que acudas al médico. Un saludo y feliz día

  3. Hola, estoy con el AIP des de hace seis semanas, siendo totalmente estricta. Quería hacerte una pregunta respecto a tu evolución. Yo pasé las primeras semanas muy mal, parecia que mi cuerpo se estuviera purgando. Luego vino la mejora progresiva. Pero después sin saber porque volví a empeorar aunque seguia estricta con la dieta. Y esta sería la pregunta, tu tuviste mejorías y emperoramientos alternativos??? Yo creía que mejoraría progresivamente, incluso más lentamente pero no que empeorar la.
    Muchas gracias por toda la información compartida.

    1. Hola Marta, sí, yo también tuve muchos altibajos durante el AIP, incluso épocas en las que estaba peor que empecé. Cada cuerpo y cada experiencia en AIP es totalmente diferente, pero por suerte todo pasa. Mucho ánimo, un beso

  4. Hola Maria, primero te felicito por la perseverancia.
    Yo estoy por comenzar, después de gastar fortuna en médicos y dietas,de las cuales hoy me doy cuenta que fueron una estafa en todoaspecto ( pues tengo Hashimoto) deseo, desde lo mas prfundo de mi ser, revertir mi condicion, con repentinos 25 kilos de mas, y otras afecciones como rosacea .
    Necesito recuperar mi fuerza de voluntar por una mejor salud.

  5. Hola Maria, despues de mas de dos años con muchos malestares como intolerancias principalmente a los carbohidratos, fatiga, insomnio, picores en la piel, alteraciones de la vista, sensacion de vertigo, mente nublada, depresion, ansiedad, problemas digestivos… y ya despues de estar entrando y saliendo en la dieta paleo por los ultimos doce meses me decidi a hacer el protocolo inmune, llevo una semana y me la estoy pasando muy mal, cada vez mas flaco, si de por si durante este tiempo de malestares, de dejar a un lado harinas, azucar, y muchos otros alimentos, me decai muchisimo fisica y animicamente. con una serie de depresiones, ahora me siento mucho peor, bueno tratare de darme animos y seguir adelante por que no veo otro camino que el protocolo autoinmune, los doctores pues solo se limitan a decirme que necesito un psicologo porque todos mis malestares son psicologicos, y los analisis… solo un poco alterados en cuanto a glucosa, 100 en ayunas, conozco personas que con niveles mucho mas alterados se ven muy bien y tienen una vida mas normal que la que yo llevo.me doy animos leyendo experiencias como la tuya, y aun que mi gran problema tambien es pobre poder economico se que lo puedo lograr, no hay de otra… te envio un gran saludo

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