COMBO ANTIINFLAMATORIO: CÚRCUMA + PIMIENTA

¡Hoy os traigo un verdadero tesoro para vuestra salud! Apuntaros a fuego en vuestra mente esta mezcla de especias para usarlas hasta en la sopa a partir de ahora porque está cargadita de propiedades y beneficios para nuestro organismo. Un complemento alimenticio natural, barato y que puede aportarnos nada más que cosas buenas.

Es cierto que no probé la cúrcuma hasta hace algo más de un año. Mi profesora de yoga nos tuvo más de veinte minutos escuchando la cantidad de cosas buenas que nos ocurriría si empezamos a tomarla, en la comida, en infusión, en emplastes… Todo eran ventajas! Y a mi que enseguida se me convence, ahí estaba yo, al día siguiente en el herbolario preguntando por una buena cúrcuma ecológica que llevarme al organismo para notar múltiples beneficios lo antes posible.

La cúrcuma es considerada como un elemento esencial dentro de la medicina Ayurveda (la filosofía Ayurveda considera la mente, el cuerpo y el espíritu como partes de un todo que se complementan y que deben estar en equilibrio para una salud plena, de esto ya hablaré en otro post mas extenso). Es una de las plantas con mayor número de cualidades dentro de las utilizadas en la medicina de esta filosofía. Antiinflamatorio por excelencia (ya sabéis por que podéis sustituir el ibuprofeno…), antioxidante, digestivo, diurético, astringente, antiséptico, antitumoral, evita los gases, es genial para la artritis y es un antidepresivo estupendo… ¡Vamos, como para no consumirla!

Pero yo empecé a tomarla a raíz de dejar la (MALDITA) pastilla anticonceptiva (si, de esto también tengo que hacer un laaaargo post). Después de años tomándolas, decidí limpiar mi cuerpo de hormonas artificiales y dejar que mi cuerpo se regulase solo, a su ritmo y sin prisa ninguna. Ya no quería forzarlo más. Tenía que desintoxicar mi cuerpo de tanta hormona falsa.

Así que tras varias recomendaciones, decidí incluir la cúrcuma en dosis algo más altas que en los últimos meses como opción para una desintoxicación natural de mi hígado y de mi cuerpo, en general. Además tras el rebote y la inflamación que supone dejar anticonceptivas orales después de años tomándolas, cualquier ayuda que me ayudara a suavizar síntomas sería bienvenida.

Pero el papel de la pimienta negra es esencial. Sí, la pimienta de toda la vida, la que te hace estornudar y la que se le ponía en las manos a los niños que se mordían las uñas, esa. La piperina es una sustancia que posee la pimienta y que aumenta y favorece la absorción de la curcumina. Juntas son la pera limonera! Pero… ¿Cómo se toma esto?

A decir verdad, yo, tan rústica y rudimentaria, no me complico mucho y las tomo mezcladas con un chorrín de agua, sin más. Un gramo de cúrcuma y algo menos de pimienta, el agua necesaria para formar una pasta líquida y listo. También se venden en cápsulas a precio de oro y en bajas concentraciones… Lo que viene siendo marketing.

Otra opción muy de moda últimamente es tomarla en forma de “leche dorada”, una especie de infusión cuyos principales ingredientes son estas dos especias, aceite de coco, miel, y alguna leche vegetal o agua. Yo aún no la probé pero lo tengo pendiente, os contaré que tal cuando la haga.

Os invito de verdad a incluir este combo mágico a vuestro día a día, barato, natural y lleno de cosas buenas que aportar. Y no lo dudéis, la próxima vez que alguien os pida un ibuprofeno porque va a estallarle la cabeza, sacáis del bolso el especiero y le arregláis la vida!

 

Gracias por leerme.

 

Sed felices (y tomad cúrcuma),

María

También puede interesarte...

3 comentarios

    1. Hola! Pues estas cosas son como todos los complementos alimenticios o complejos vitamínicos, no tienen un efecto concreto que se note “fisicamente”, pero siempre ayudan a regular desórdenes internos que podamos tener. Un saludo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *