CROQUETAS DE PUCHERO CON TAHÍN Y HIERBABUENA

¿Hay algo en la vida más apetecible que un plato de croquetas? Bien doraditas, crujientes por fuera, tiernas y jugosas por dentro… Mmmm ¿quién las inventaría? Voto por que quedemos para ponerle un monumento (con forma de croqueta, por supuesto), ¿te apuntas?

Si me sigues por Instagram sabrás que a principios de la semana pasada preparé un puchero con cantidades industriales de unos ingredientes riquísimos y nutritivos: verduras variadas, carne de pollo y ternera, jamón, huesos de toda clase, garbanzos… Lo que viene siendo un Señor Don Puchero con todos sus apellidos.

Lo bueno de ponerle una buena cantidad de sustancia al asunto es que, cuando se acaba el caldo, aún queda material para usar en recetas taaaaan ricas como las deliciosas croquetas que os traigo hoy, sin gluten, sin lácteos, sin harinas refinadas, con un sabor espectacular y una textura cremosa que te hará bailar de la emoción.

¿Alguien sigue creyendo que las croquetas no son sanas? Verduras, carne, especias, caldo… No puede haber nada malo en una mezcla tan sabrosa y llena de nutrientes como esta, te lo aseguro. Hay que empezar a abrir un poco la mente y ser consciente de que lo que de verdad importa son los ingredientes que usamos y no las calorías.

Yo esta vez, para potenciar el sabor y darle textura, agregué unas cucharadas de tahín (crema de sésamo) que sin duda, ha marcado la diferencia. El toque del tahín con la hierbabuena, hacen que esta masa de croquetas sea una completa delicia (y que pueda comerse directamente a cucharadas) 😉

¿Te animas a prepararlas?

Croquetas de puchero con tahín y hierbabuena
Escribir un comentario
Imprimir
Ingredientes
  1. - Restos de puchero, en mi caso: pechugas de pollo de campo, jamón, zanahoria, apio, patata y garbanzos.
  2. - Media cebolla grande
  3. - 1 diente de ajo
  4. - 150 ml de caldo de puchero
  5. - 3 cucharadas soperas de tahín
  6. - Perejil fresco
  7. - Hierbabuena fresca
  8. - Almidón de yuca (podéis sustituirlo por harina de arroz o cualquiera que os guste)
  9. - Aceite de oliva virgen extra
  10. - Nuez moscada
  11. - Sal marina
  12. - Un huevo
  13. - Almendra molida
Instrucciones
  1. 1. En primer lugar dividimos los restos que vayamos a usar del caldo y lo desmenuzamos lo más pequeño posible, chafándolo y mezclándolo muy bien con ayuda de un tenedor.
  2. 2. En una sartén con un fondo de aceite de oliva agregamos la cebolla y el ajo muy bien picados.
  3. 3. Una vez el sofrito esté dorado agregamos los restos bien desmenuzados, el perejil y la hierbabuena cortados muy finos, la sal y la nuez moscada al gusto. Mezclamos bien y dejamos sofreír 10-15 minutos a fuego medio.
  4. 4. En la misma sartén, con una batidora a velocidad suave batimos la mezcla para unificarla un poco más, sin llegar a deshacer demasiado. (Este paso es opcional, pero a mi me gusta hacerlo para que la masa sea más homogénea)
  5. 5. Añadir el tahín y aproximadamente la misma cantidad de almidón de yuca. Mover muy bien hasta que estén bien integrados y se consiga una masa que se despegue de la sartén con facilidad.
  6. 6. Poner la masa en un recipiente de vidrio y dejar que enfríe para poder hacer las bolitas.
  7. 7. Para el empanado se pasan por huevo batido y posteriormente por una mezcla a partes iguales de almidón de yuca y almendra molida.
  8. 8. Podéis cocinarlas al horno a 200º unos 20-25 minutos o freírlas en aceite de oliva virgen extra.
  9. 9. ¡Buen provecho!
Maria Lunas http://marialunas.es/

También puede interesarte...

2 comentarios

    1. Hola Mercedes! El almidón de yuca lo encuentro en la zona internacional de Carrefour. La Crockpot es una herramienta que yo personalmente uso mucho en la cocina, pero tampoco es esencial para hacer platos deliciosos. Yo sin duda la recomiendo porque la jugosidad y el toque que le da a algunas recetas es único. Un saludo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *