PATÉ DE HÍGADO IBÉRICO CASERO

Solo hay dos sabores en el mundo que no soy capaz de tolerar: el hígado de cualquier animal y la yema de huevo cruda. ¡Qué coraje! Si son los dos alimentos más nutritivos que existen en la faz de Mamá Tierra ¿por qué extraño motivo yo no soy capaz de disfrutar de ellos?

Los huevos, por suerte, los disfruto muchísimo en revueltos, tortillas, cocidos o cualquier otra forma que no suponga que la textura sea tipo “babilla”. Pero el hígado, ugh… Ni a la plancha, ni aliñado, ni guisado, ni gratinado… No hay forma. Así que tuve que buscarme las mañas para poder consumir este maravilloso alimento que nos da la naturaleza.

Rico en vitamina A, hierro y ácido fólico, el hígado debería ser considerado como el superalimento por excelencia para embarazadas y mujeres en periodo de lactancia. Eso sí, precisamente por su alto contenido en vitamina A no se puede abusar de su consumo.

Esté paté queda DELICIOSO. Y para qué yo diga eso, créeme, tiene que estarlo, porque cato al lejos cualquier plato que lleve hígado oculto. Me recuerda mucho al paté de lata que de pequeña me comía en bocatas gigantescos. Mmmm… Siempre cogía con el dedo el pegote que salía al apretar las dos rebanadas. Seguro que sabes de lo que hablo 😉

Si eres de las mías, y aún no has encontrado la forma de comerlo, te invito a que pruebes mi receta y disfrutes de la multitud de beneficios que tiene su consumo sin tener que lidiar con su “peculiar sabor”.

INGREDIENTES:

– 200 gr de hígado de cerdo ibérico

– 200 gr de carne picada de cerdo ibérico

– 100 gr de panceta ibérica

– 2 cdas de mantequilla + 100 gr para cubrir

– 1 cebolla grande

– 2 dientes de ajo

– 50 ml de coñac

– 2 huevos grandes o 3 medianos, preferiblemente ecológicos

– 150 ml de nata sin aditivos (opcional pero muy recomendable)

– 1 cdita pimienta de jamaica o pimienta negra recién molida

– 1 cdita clavo molido

– 1/4 cdita nuez moscada

– Sal marina

PROCEDIMIENTO:

  1. Cortar la cebolla y los dientes de ajo en brunoise y sofreír en las dos cucharadas de mantequilla sin que lleguen a oscurecerse.
  2. Añadir el hígado y la panceta previamente cortados en trozos junto a la carne picada, la sal y las especias. Rehogar durante unos 4-5 minutos, añadir el coñac y dejar reducir unos 10 minutos.
  3. Pasados los 10 minutos, batir todo muy bien y dejar templar. Ahora es el momento de probar y rectificar de sal.
  4. Una vez templado, agregamos los huevos y la nata y volvemos a batir.
  5. Repartir en moldes, preferiblemente independientes, y meter al horno precalentado a 180ºC durante 60 minutos, al baño María, y tapados con papel de aluminio o papel de hornear para que no se tueste la superficie.
  6. Una vez horneado, derretir mantequilla y cubrir la superficie de cada molde.
  7. Después de unas 3-4 horas ya podremos meter al frigorífico o al congelador si no va a consumirse en 3 o 4 días.

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