ALBÓNDIGAS EN SALSA CON MANZANA Y LIMÓN

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Si algo tienen las albóndigas es que no necesitan presentación. Todos las conocemos, todos las adoramos y todos tocamos el cielo con un buen plato de estas bolitas mágicas tan famosas en el mundo gastronómico. Aún no he conocido a nadie que no ame las albóndigas y que no disfrute como un niño comiéndolas.

En salsa, con tomate, de garbanzos, de chocos… De todo tipo y de todas las maneras, están riquísimas, de eso no hay duda. No me imagino una vida sin albóndigas. Eso si, siempre buscando la mejor calidad de los ingredientes y la mejor manera de cocinarlas.

Esta receta que os traigo hoy es la adaptación de una receta familiar que a todos nos vuelve locos. La receta original tiene harina y pan, pero nosotros cuando las hacemos en casa no usamos ninguno de los dos y quedan igualmente DELICIOSAS Y ORGÁSMICAS. El secreto está en el aliño de la carne, una mezcla de sabores que se nota desde el primer mordisco y que te hará subirte a la mesa del gustazo.

Podéis hacer una versión más ligera si en lugar de freír las albóndigas las hacéis a la plancha con menor cantidad de aceite, pero a mí sinceramente, me gusta disfrutar de este manjar de dioses en su máximo esplendor y sin ningún tipo de remordimiento.

Es una receta muy fácil, con ingredientes que todos tenemos en casa; además no llevan ni lácteos ni harinas de ningún tipo y creedme, no les hace ninguna falta. Lo más entretenido es hacer las bolitas, pero si os buscáis a un@ ayudante que os acompañe en la tarea, antes acabaréis y antes disfrutaréis de unas albóndigas que son sanísimas y que están de miedo. ¿Te apuntas a probarlas?

INGREDIENTES:

Para la carne

– ½ kg de carne picada de ternera

– ½ kg de carne picada de cerdo ibérico

– 1 huevo

– 2 dientes de ajo

– ½ manzana

– Ralladura de medio limón

– Perejil fresco picado

– Sal marina

– Pimienta negra

Para la salsa

– 2 cebollas medianas

– 1-2 hojas de laurel

– 1 vasito de vino blanco

– Aceite de oliva virgen extra

– Opcional: 1 cucharadita de almidón de yuca o patata para espesar la salsa

PROCEDIMIENTO:

  1. Para preparar la carne bastará con mezclar todos los ingredientes. Primero colocaremos la carne en un bol de cristal, agregaremos la sal y la pimienta y moveremos bien. Luego añadiremos el huevo, el ajo muy bien picado, la manzana rallada, la ralladura de limón y el perejil fresco troceado pequeño. Lo ideal es prepararla la noche antes y dejar tapada con film en la nevera, para que se mezclen los sabores y la carne tome consistencia.
  2. Una vez preparada, haremos bolitas del tamaño que más nos guste y las haremos a la plancha, por tandas, con un buen chorro de aceite de oliva. También se puede optar por la versión tradicional, friéndolas en abundante cantidad de aceite de oliva virgen extra (o el que uses, pero no recomiendo otro), colocándolas en un plato con papel absorbente cuando estén listas, para retirar el exceso de aceite. Lo ideal es no hacerlas mucho para que no queden secas en la cocción.
  3. Para hacer la salsa coloca aceite de oliva virgen en una cacerola. Cuando esté caliente añade la cebolla cortada en juliana y las hojas de laurel.
  4. Una vez dorada la cebolla añadir las albóndigas ya fritas y añadir el vino blanco, removiendo con cuidado para que la carne no se deshaga.
  5. Cuando el vino haya reducido, añadir un poco de agua, sin que llegue a cubrir, y dejar cocinar a fuego medio durante unos 40 minutos, o hasta que la salsa haya espesado.
  6. Disfrutar de un plato para chuparse los dedos…

*NOTAS: Puedes usar almidón de yuca o de patata para enharinar las albóndigas antes de freírlas.

 

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