CALABAZA ESPECIADA CON DUKKAH DE PISTACHOS

El otro día fuimos a comer a un restaurante árabe. Soy una fan incondicional de la cocina marroquí y nos encanta deleitarnos cada cierto tiempo con sus magníficos platos. Me alucina la mezcla de sabores de todos y cada uno de sus platos. Las texturas, el contraste dulce, el aroma a flores… No es sólo que mi paladar alucine con cada bocado, es que este tipo de platos consiguen reactivar zonas en mi cerebro que no me ocurre con ningún otro tipo de sabores.

La primera vez que probé un postre con sabor a rosas me llevé varios días con una sensación extraña en el cuerpo. Ese sabor consiguió trasladarme a un momento muy concreto de mi infancia que aún recuerdo con una mezcla de alegría y nostalgia increíble. Cerraba los ojos y casi podía verme aquel día, en aquella situación concreta.

A día de hoy sigue pareciéndome una pasada lo que los sabores pueden hacer en nuestra mente.

Amo la cocina internacional y amo probar y experimentar con sabores de otras culturas. Pero sin duda, la cocina árabe es la única capaz de modificar mi estado de ánimo y generar en mí unas sensaciones que van mucho más allá del placer. Puede que en otra vida haya pertenecido a esa cultura, o que mis antepasados lo hicieran y estén mandándome mensajes a través de su comida, ¿quién sabe?

Por lo pronto, llevaba toda la semana jugueteando con la idea de hacer algo especial con la calabaza que venía en mi cesta de verduras de esta semana. El color y el olor que desprendía merecían que la usara para algo que se saliese de la típica crema de calabaza, y creo que esta receta ha superado con creces mis expectativas. ¿Te animas a prepararla?

Calabaza especiada con dukkah de pistachos
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Ingredientes
  1. Para la calabaza
  2. - 1 kg de calabaza
  3. - 2 cucharadas de zumo de limón
  4. - 2 semillas de cardamomo
  5. - 1 clavos
  6. - 1 palo de canela
  7. - 1 cucharada de agua de azahar
  8. - 2 cucharadas de miel
  9. Para el dukkah
  10. - ½ taza de pistachos pelados
  11. - ⅓ taza de sésamo
  12. - 1 cucharada de levadura nutricional
  13. - 1 cucharadita de lino molido
  14. - 1 cucharadita de semillas de cilanto
  15. - ½ cucharadita de semillas de comino
  16. - 2 granos de pimienta de jamaica
  17. - ½ cucharadita de sal marina
  18. - Unas hojas de hierbabuena fresca
Instrucciones
  1. 1. Lavar muy bien la calabaza y cortarla en trozos de aproximadamente 4x4 centímetros.
  2. 2. Añadimos los trozos en una olla con agua hirviendo junto a los demás ingredientes menos la miel.
  3. 3. Una vez esté tierna, sin que llegue a deshacerse, apagamos el fuego y dejamos dentro del agua un mínimo de 7-8 horas. Al día siguiente escurrimos y salteamos unos minutos en una sartén junto a las dos cucharadas de miel.
  4. 4. Para el dukkah tuesta en una sartén los pistachos pelados y sin piel, el sésamo, las semillas de cilanto y las semillas de comino. Importante que el fuego no esté muy alto y que no dejes de remover. Después de unos minutos retira del fuego y espera que se enfríe para que el dukkah quede suelto y no se apelmace.
  5. 5. Poner la mezcla, junto al resto de ingredientes, en un procesador de alimentos o una batidora y triturar unos segundos, sin pasarnos de tiempo para que la consistencia quede a modo de harina y no se forme una pasta.
  6. 6. Para servir, coloca la calabaza en la base del plato y espolvorea con el dukkah a tu gusto.
  7. 7. ¡Disfruta del BOOM de sabor!
Maria Lunas https://marialunas.es/

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