CALDO DE HUESOS RESUCITADOR

¿Qué es lo primero que os ofrecen cuando os encontráis mal? Caldo caliente. Es automático, cuando dices que crees que estás incubando algo o que tienes un dolor de barriga curioso, lo primero que nuestros familiares cercanos nos preparan es un tazón de un buen caldo reconfortante.

Ya nuestras (bis)abuelas sabían lo que se hacían cuando cogían los huesos y los aprovechaban para ponerlos a hervir en una buena olla al fuego durante horas y horas, hasta que toda la casa desprendía un olor sublime.

El caldo ha sido durante siglos el alimento por excelencia en la mayoría de las familias ¿por qué? Fácil. Su elaboración no tenía ningún misterio y era lo más barato en épocas de escasez. A nosotras nos han tocado los años de bonanza y nos estamos perdiendo un sin fin de buenas costumbres.

Seguir leyendo