MI FONDO DE DESPENSA

Ya empieza el 2017 a asomar su cabecita, y por supuesto, con él vienen infinidad de propósitos y nuevas metas. Entre ellas, las que se llevan la palma por goleada son: empezar a comer sano y hacer más ejercicio… Y desde luego, son los dos mayores favores que podemos hacerle a nuestra salud.

El problema viene cuando empezar a comer sano significa comprar cereales pseudosanos tipo All bran o comida empaquetada cuyo envoltorio trae impresa la etiqueta de “cómprame, soy súper sano” pero que, paradójicamente tiene una lista de ingredientes interminable.

Y es normal, por desgracia, que la publicidad y el marketing sean los encargados de inculcar este concepto de “comida saludable” ¿acaso hay otro sitio donde enseñen a los niños a comer y a diferenciar los alimentos de los productos?

La televisión y la falta de interés (todo sea dicho), son los máximos responsables de que la gente se crea que un bollycao es un alimento fabuloso porque en el paquete pone que lleva calcio y hierro, o que las galletas chiquilín son la mejor opción para el recreo del nene porque el anuncio dice que lleva cereales, huevos y miel y claro… Eso es natural, ¿no?

Empezar a comer sano solo tiene una regla: prioriza alimentos que solo tengan como ingrediente su propia materia prima. Cuando compras un plátano, compras un plátano. Fin. No compras azúcares, harinas, almidones, conservantes y un largo, larguísimo etcétera.

Aquí traigo algunos de mis alimentos básicos, los que tengo prácticamente siempre en casa y los que me permiten crear cualquier plato lleno de nutrientes y por supuesto y no menos importante, llenos de SABOR REAL.

VERDURAS Y HORTALIZAS

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La base de mi alimentación y mi perdición por excelencia. Tengo la grandísima suerte de amar la verdura y disfrutarla en todas sus versiones: ensaladas, revueltos, guisos, al vapor, cocidas, aliñadas… Aquí dejo algunos de los que más consumo:

Acelgas: Altísima en vitaminas y minerales, y con un millón de posibilidades. Guisadas con garbanzos o rehogadas con ajo son mis formas favoritas de comerlas.

Boniato: DIOS hecho alimento. Sin más. Creo que podría vivir a base a boniatos, todos los días, a todas horas.

Brócoli: Este el básico por excelencia en una despensa healthy. De la familia de las crucíferas, excelente para regular hormonas femeninas y altísimas en calcio.

Calabacín: Otra verdura que puede hacerse de mil formas diferentes. En cremas, sopas o a la plancha con unas escamas de sal.Cebolla/Ajo: La base de todos los guisos o revueltos. El ajo es un antibiótico natural, fortalece el sistema inmunológico y es perfecto para desintoxicar el organismo. Además el sabor que aporta es delicioso.

Champiñones: O cualquier tipo de setas. Son ideales como guarnición y acompañamiento y muy ricas en vitaminas del grupo B y minerales como el Selenio.

Coliflor/Col: Al igual que el brócoli, la coliflor y la col son de la familia de las crucíferas. Las consumo un mínimo de tres o cuatro veces en semana y casi siempre en sopa o rehogadas con aceite de oliva.

Kale: Suele ser difícil encontrarlo, pero es un complemento perfecto para los batidos verdes y cargado de mil vitaminas.

Lechuga/Escarola: Bases para cualquier tipo ensalada. Junto a la rúcula y los canónigos son las que más consumo.

Patata: Junto al boniato, son mi principal fuente de hidratos. Endemoniadas en la mayoría de las dietas, pero solo tienen unas 75 calorías por cada 100 gramos y son riquísimas en ácido fólico, potasio y fósforo.

Pimiento: Alto en vitamina C y complemento perfecto para aportar sabor en guisos.

Tomate: Uno de los antioxidantes por excelencia y rico en vitaminas A y C. El principal uso que le doy es para hacer salsa casera de tomate, nada que ver con las salsas de bote…

FRUTAS

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¿Quién necesita dulces existiendo la fruta? Al igual que con la verdura, tengo a mi favor que la fruta me parece un alimento alucinante en todas sus versiones <3<3

Arándanos: Considerado superalimento por la cantidad de propiedades que tiene. Usado para tratar infecciones como la cistitis y muy rico en antioxidantes, vitamina C y manganeso.

Chirimoya: Una de mis frutas favoritas del invierno. Contiene calcio y vitaminas del grupo B, en especial tiamina (B1) y riboflavina (B2).

Fresas/Frambuesas: Los frutos rojos en general son fantásticos. Tienen muy pocas calorías y aportan gran cantidad de vitaminas,

Granada: Con acción anti-inflamatoria, anticancerígena y perfecto para mejorar la circulación. Suelo comerla muchas noches antes de dormir, o combinada con aguacate y sésamo.

Kiwi: Altísimo en vitamina C y fibra. Suelo tomarlos sobre todo en batidos verdes junto a un puñado de apio y un plátano.

Manzana: Fruta perfecta para regular la insulina y genial para dietas de pérdida de peso gracias a la saciedad que ofrece. Muy versátil , queda riquísima en ensaladas o purés.

Plátano: Mi fruta favorita. Fuente de potasio conocida por todos y maravilla del mundo cuando lo haces a la plancha. También consumo a menudo plátano macho, prebiótico excelente gracias al almidón resistente que contiene y genial alimento para las bacterias de nuestro intestino.

GRANOS Y LEGUMBRES

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Frente a lo que mucha gente cree, dejar el gluten no hizo más que abrirme una puerta enorme de posibilidades con respecto a los granos/cereales que solía consumir. Entre la gran variedad que existe, mis básicos son:

Arroz: Integral, vaporizado o basmati son mis variantes más utilizadas. Es uno de mis alimentos favoritos y lo consumo a diario. Lo suelo consumir en sopas, cocinado con salsa de tomate casera o combinado con legumbres para conseguir el aporte de la proteína completa.

Mijo: Contiene carbohidratos complejos que ayudan a controlar la insulina y es uno de los cereales que presenta mejor digestión.

Quinoa: Pseudo-cereal muy rico en proteína completa, nutrientes y fibra. Es alta en carbohidratos pero tiene un índice glucémico bajo. Al ser rica en proteínas tiene mayor poder saciante que el arroz u otro tipo de grano.

Trigo sarraceno: No es una variedad de trigo a pesar de su nombre y es completamente libre de gluten. También se le conoce como alforfón y es rico en vitaminas del grupo B. Yo suelo usarlo cocido (previamente remojado) o hinchado.

Alubias: Altas en carbohidratos y proteínas vegetales. Contienen gran cantidad de fibra, y pueden resultar indigestas a algunas personas. Yo las cocino con comino para mejorar su digestión.

Garbanzos: Guisados con acelgas son un placer y una bomba de nutrientes. Son muy altos en minerales como fósforo, potasio o magnesio, éste último necesario para un correcto descanso.

Lentejas: Altísimas en hierro y vitamina B6. Perfectas para guisarlas, hacerlas en ensalada o para hacer hamburguesas vegetarianas. Recomendable introducir vitamina C para la mejor absorción del hierro.

GRASAS

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Grasas, grasas, grasas… ¡Me pierden! Que pena que aún exista gente grasofóbica que reduce su ingesta hasta casi su eliminación. Incluso las saturadas, son increíblemente necesarias para la regulación hormonal ¡no las elimines! Especialmente si eres mujer, consúmelas y disfrútalas.

Aceite de coco: Se merece un post aparte. Es una rasa saturada convertida en placer para el paladar. Los ácidos grasos saturados del aceite de coco son en su mayoría triglicéridos de cadena media. Aguanta genial las altas temperaturas, acelera el metabolismo y mejora la sensibilidad a la insulina… ¡Es un regalo para nuestro cuerpo!

Aceite de oliva: Fantástica fuente de grasa para consumir en crudo. Yo lo tomo en ensalada o regado sobre la comida, pero no suelo calentarlo, ya que no aguanta bien las altas temperaturas.

Aceitunas: Uno de mis alimentos favoritos. O te encantan, o las odias. Son una opción de grasa totalmente válida. Eso si, ojo con el sodio que suelen contener.

Aguacate: Bendito manjar… Fuente de vitaminas C y E entre otras, fibra, hierro y potasio. Nutritivo y riquísimo. Lo consumo todos los días en varias comidas porque es uno de los alimentos que más me apasiona del mundo.

Frutos secos: Anacardos, almendras, pistachos… Suelo tener siempre variedad en casa porque son muy buena opción para snacks o para transportar cuando tenemos que comer fuera de casa. Son altos en minerales y vitaminas y tienen un alto poder saciante.

Manteca de cacahuete: El cacahuete es una legumbre disfrazada de fruto seco. Es por eso que hay gente a la que no le sienta bien consumirla en grandes cantidades. Es un alimento muy rico en proteínas y con gran riqueza nutritiva.

Manteca de cerdo ibérico: Que no cunda el pánico… La grasa animal es una grasa saturada como otra cualquiera y en dosis adecuadas, es totalmente necesaria para un correcto funcionamiento del organismo. La suelo usar para hacer carnes o pescados a la plancha, ya que aguanta mejor las altas temperaturas y no se oxidan con facilidad.

COSAS RICAS VARIAS

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Además de todo lo anterior, tengo algunos alimentos que no faltan en mi despensa y que suelo utilizar con asiduidad para complementar algunos platos.

Chocolate 90%: Indispensable en mis postres y acompañando mis cafés. Adoro los sabores intensos y la potencia de un buen chocolate negro.

Crema de coco: La bebida de coco de brick no tiene absolutamente nada que ver con esto. Evidentemente el contenido en grasa de la crema de coco es bastante más alto, pero sus usos son infinitos: en salsas, diluida en agua como bebida vegetal, en repostería como sustituto de la nata láctea…

Dátiles: Otro de mi tendón de Aquiles. Los consumo con mucha frecuencia en muchos platos o como sirope para endulzar algunas recetas, como las barritas de avena.

Especias: De todo tipo y de todos los colores. No hay límites y cada día las mezclo de una manera diferente. Una de mis favoritas, el orégano natural.

Harina de coco: Junto con la de arroz, son las dos únicas harinas que utilizo. Casi siempre para hacer tortitas en mis días bajos en hidratos, ya que es simplemente coco triturado y su contenido en carbohidratos es muy reducido.

Miel: No deja de ser una fuente de azúcares simples, y a pesar de aportar otros nutrientes, la suelo consumir con mesura, normalmente como post entreno junto a un plátano o como endulzante para alguna receta concreta.

Y hasta aquí ¡una parte de mi despensa! Obviamente consumo más cosas en función de lo que me vaya apeteciendo o las comidas que tenga programadas para esa semana, pero estos suelen ser básicos que tengo siempre y que me permiten preparar cualquier tipo de comidas.

Es fácil no fallar cuando se tienen en casa los ingredientes adecuados… Además, no hay nada como educar al paladar y enseñarle a valorar sabores reales de comida natural, sin añadidos innecesarios… Eso si que es un verdadero lujo.

Una vez más ¡gracias por leerme!

 

Sed felices,

María

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2 comentarios

    1. Me alegra que te guste! Comer comida real es lo más fácil, y por desgracia cada vez cuesta más trabajo ver a gente comer en condiciones. Un abrazo linda

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