MI FILOSOFIA

Los que me seguís por Instagram desde hace algún tiempo, podéis tener una idea de mi filosofía en cuanto a la alimentación: consumir preferentemente alimentos alejados de cajas o envoltorios y sobre todo, DISFRUTAR de cada bocado sin privarme de nada.

Con la moda del fitness y las dietas milagro, se ha llegado a la creencia donde el que más se cuida es el que come mas monótono; ¡nada más lejos de la realidad! Somos seres humanos, nos encanta comer, y nos encanta disfrutar comiendo, ¿qué hay de malo en ello? Comer es un placer absoluto (y uno de los mejores por cierto). La clave es disfrutar comiendo aquellos alimentos que fortalecen nuestra salud y que están en sintonía con nuestro organismo.

Mi estilo de vida comenzó debido a un mal estado de salud hormonal (sí, ya sabéis que las hormonas lo regulan absolutamente todo en nuestro cuerpo) que me tenía en un constante estado de malestar, unas jaquecas odiosas y una falta de energía palpable desde primera hora del día. Comencé entonces a leer mucho, muchísimo, sobre todas las posibles causas de esos problemas hormonales que venía acarreando desde hacía años.

Fue cuando me di cuenta que la alimentación estaba jugando un papel clave en como me sentía y como estaba viviendo mi vida… Pero, ¿qué tenía que hacer? ¿cómo empezar? ¿cómo se lo que no me sienta bien?

Lo primero que aprendí fue a experimentar, a escuchar mi cuerpo, a creer en las señales que me estaba mandando, a mirar hacia el interior y observar aquello que no estaba funcionando correctamente. Una vez aprendido esto, solo quedaba estar dispuesta al cambio. ¿Quién querría seguir comiendo alimentos que están frenando su energía o que pueden estar causándole problemas de salud?

Somos lo que comemos y como nos relacionamos con la comida puede hacer cambiar muchos aspectos de nuestra vida… Hablo desde mi propia experiencia y a día de hoy solo puedo dar las gracias a este estilo de vida por la energía, la paz y la felicidad que aporta a mi vida. Créeme, una vez que empiezas a sentirte bien, no quieres otra cosa.

Ahora soy una completa adicta a la cocina saludable (sin olvidar nunca los platos tradicionales que tanto me gustan), a probar distintas combinaciones de alimentos que hagan de mi forma de alimentarme una explosión de sabor y por supuesto a disfrutar y sentir que esto es lo que de verdad mueve mi mundo.

María