MERMELADA CASERA DE FRESAS

Nunca he sido muy de mermelada de fresa. Desde pequeña siempre he preferido la versión virgen de la fruta, entera y con piel preferiblemente, nada de papillas o formas pastosas de tomarla. La mermelada siempre me ha parecido una versión demasiado edulcorada de la fruta, pero en casa al “Sr. P.” le pirra untarla con mantequilla en algún pan paleo o algún bizcocho de almendras y coco, así que antes que comprar las versiones procesadas con ingentes cantidades de azúcar (normalmente la misma cantidad de fruta que de azúcar) prefiero hacerla en casa con ingredientes que se merezcan más mi confianza.

Antes de redactar la receta me gustaría decir que a pesar de prepararla en casa, NO es un alimento imprescindible y que por supuesto, siempre será mucho mejor tomar la fruta en su forma natural y sin ningún tipo de procesamiento. Pero es obvio que a todos nos gusta darnos caprichitos (unos más inofensivos que otros, vamos a ser realistas) y esta es una versión estupenda.

El edulcorante que uso para prepararla es el azúcar de abedul o xylitol. Lo descubrí hace unos meses y lo alterno con el azúcar de coco para aquellas recetas que necesitan un extra de dulzor. Eso si, ten en cuenta que estos dos edulcorantes, aunque algo menos dañinos, siguen siendo dos formas de azúcar y debes limitar su consumo a situaciones puntuales.

El azúcar de abedul contiene un 40% menos de calorías que el azúcar tradicional y además no eleva los niveles de azúcar en sangre debido a su bajo índice glucémico. Además está demostrado (puedes leer más info aquí) que el xylitol puede ayudar con la prevención de la caries dental, lo que lo hace una mejor opción para usar en algunas de tus recetas.

No te pongas a echarle xylitol a todo. La mejor opción SIEMPRE es comerse los alimentos aceptando su sabor real y único, sin enmascararlo.

La cosa (que me enrollo mucho) es que el otro día fui a la frutería y estaban las cajas de fresas de Conil a 3 € y claro, estaban tan rojitas ellas y tan bien colocadas que no me pude resistir. Me vino a la mente la imagen de un bote de mermelada casera de fresas, con un color rojo intenso, una textura melosa y un sabor más ácido que dulce… Era la oportunidad perfecta para dejar unos cuantos botes de mermelada preparados. Aquí te dejo la receta, toma nota y anímate a probarla 😉

Mermelada casera de fresas
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Ingredientes
  1. - 2 kgs de fresas maduras
  2. - 350 gr de azúcar de abedul
  3. - El zumo de un limón
  4. - 2 gr de agar-agar en polvo
Instrucciones
  1. 1. Retira el rabito de las fresas y ve colocándolas en una fuente o escurridor.
  2. 2. Lava bien las fresas, para ello cúbrelas bien con agua, agrega un chorro de vinagre y 3-4 cucharadas de bicarbonato, remueve bien y déjalas en remojo unos 10-15 minutos.
  3. 3. Una vez bien enjuagadas córtalas en trozos no muy pequeños y pásalas a una olla. Agrega el azúcar de abedul y el zumo de un limón, mezcla todo bien durante unos 5-6 minutos hasta que la fresa comience a soltar su jugo y deja macerar una hora.
  4. 4. Cuando haya pasado una hora enciende el fuego a máxima potencia, sin dejar de remover.
  5. 5. Cuando la mezcla comience a borbotear baja el fuego a potencia media. Déjalo cocinar unos 45-50 minutos, moviendo cada poco tiempo y retirando la espuma que va apareciendo en la superficie.
  6. 6. Cuando la mezcla tenga una consistencia espesa, sin demasiado líquido, en la misma olla dale unas pasadas con una batidora de mano, lo suficiente para homogeneizar la mezcla pero no demasiado para dejar algún trozo de fruta entera.
  7. 7. Para añadir el agar-agar, mezcla en un vaso los 2 gramos junto a dos cucharadas soperas de agua fría y remueve bien hasta que esté disuelto. Añádelo a la mermelada y mueve durante unos minutos.
  8. 8. Apaga el fuego y rellena los botes esterilizados que vayas a usar para conservarla.
Notas
  1. Lo ideal es hacer conservas para que duren más tiempo. Para ello esteriliza los botes que vayas a usar metiéndolos en agua hirviendo durante unos 20-25 minutos y ponlos a secar bocabajo. Una vez secos llena los botes hasta arriba con la mermelada recién retirada del fuego, cierra bien la tapa y colócalos bocabajo para hacer el vacío. Déjalos así hasta que se enfríe y una vez fríos guárdalos en la despensa en un lugar fresco y oscuro.
Maria Lunas http://marialunas.es/

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