LO QUE EL FITNESS MODERNO NOS HIZO CREER

Hace algún tiempo que quería hablar sobre mi visión acerca de cómo el fitness moderno es capaz de ejercer de molde en la sociedad actual, sobre todo en lo referido a chicas jóvenes que están empezando a moverse por el mundo de la vida saludable en busca de unos abdominales de hierro.

Como siempre digo, la industria es un gran monstruo capaz de transformar lo más banal en algo completamente necesario para vivir y poder estar en la onda de todas esas chicas que vemos por las redes sociales.

Todas comenzamos creándonos un perfil de Instagram para poder absorber la máxima motivación posible y seguir con nuestro objetivo hasta el final de los tiempos sin dejarnos las ganas por el camino.

Subir nuestras comidas, nuestros avances, incluso nuestros días de desánimo, son pasos que nos acercan a nuestro objetivo sintiéndonos acompañadas en el trayecto.

¿Y que hay de los maravillosos cuerpos tonificados y sexys que nos muestra la lupita? ¿Acaso no es ese el objetivo y la motivación que necesitamos para levantar el culo del sofá y ponernos de inmediato rumbo al gimnasio?

La motivación en el deporte es uno de los pilares clave, de eso no hay duda… Pero cuando la motivación se convierte en frustración, el progreso se revierte y en muchos casos la autoestima empieza a ir hacia la dirección contraria.

El gran problema de las redes sociales es la distorsión que generan de la realidad. Muchas chicas creen que la verdad única y absoluta está en esos cuerpos perfectos con medidas idílicas y preciosos bikinis brillantes. Ahí comienza el verdadero gran error. 

El fitness es bienestar, es salud, es seguridad en ti misma. El fitness es comer y ejercitarse de una manera determinada para llegar a un fin concreto que depende al 100% de la persona y que puede estar enfocado en la salud, en el físico o idealmente, en ambas a la vez.

Lo peor, es que últimamente la salud parece que no va con lo bonito. Vemos a chicas con dietas de risa, con calorías que difícilmente les permite tener el periodo, con grasas que apenas llegan a un cuarto de lo que su cuerpo requiere para funcionar correctamente, con horas y horas al día en el gimnasio, y con una estantería de suplementación que ni los personajes de Breaking Bad.

Y quiero que quede clara una cosa: CADA UNO HACE LO QUE LE DA LA REAL GANA CON SU CUERPO Y SU SALUD. Pero no puede proclamarse como sano algo que no lo es. Chica, lo siento, pero un chorro de 10 gr de aceite de oliva al día, no es saludable, aunque te seque los abdominales y te haga estar divina en verano.

Las redes sociales tienen un potencial infinito sobre la opinión de aquellas personas que no tienen los conocimientos suficientes sobre un tema concreto.

Entiendo que una chica de 16 años que llegue al perfil de una persona con un físico de escándalo y con troprecientos mil seguidores, quiera hacer lo posible por tener ese físico y conseguir esa admiración. Si es jugarse la salud con una dieta de mierda, adelante, si es consumiendo el trillón de suplementos que la industria quiere que consumas, adelante también. Parece que aquí todo vale.

Las empresas saben de la vulnerabilidad de la mente ansiosa… La conocen y se especializan en modificarla a su antojo para que compre cuantos mas productos mejor.

A más seguidores, más patrocinio y más venta de productos absurdos que no hacen más que hacerte creer que tienes que comprarlos si quieres ESE cuerpo de aquí a verano.

¿Quieres ser fit? APUNTA. Necesitas whey protein, bcaas, glutamina, creatina, pre-entreno que te aporte energía, maltodextrina en el batido post, l-carnitina, termogénico, enzimas digestivas, cafeína líquida… También necesitas unas bolitas crujientes con muchas proteínas para dar sabor a tus gachas de avena, harinas de sabores, siropes varios, sustitutivos de comidas para fiestas señaladas, bloqueador de hidratos para el cheat meal del sábado, extracto de alcachofa, diente de león y cola de caballo para la retención de líquidos por supuesto, alimentos que sean ultralight con la mínima cantidad de grasa posible, agua con un pH especial que te hará reducir cintura y sacar culo, un roscón de reyes proteico (JAJAJA), pasta sin hidratos, salsa de tomate en polvo, y un largo, larguísimo etcétera de productos que te están vendiendo de la forma más ruin posible.

¿En esto se ha convertido ser una “chica fit”? ¿En comprar y vender? ¿En enseñar todo el músculo conseguido con supuestas dietas de volumen de 1200 kcals? No chicas no, lo siento pero eso no es el fitness. No os creáis ni la mitad de lo que veis, porque sencillamente, la imagen que se le está dando a todo esto, no es sana ni real.

Los cambios no vienen en tres meses, y hablo de hacer las cosas de forma natural, OBVIAMENTE. Que no te engañen muchas de esas bonitas fotos de antes/después que a todas nos motivan, porque los cambios reales tardan muchos meses, muchas caídas, muchas horas de entreno y mucho, muchísimo esfuerzo.

El fitness no es cuestión de una dieta mal diseñada de dos meses y kilos de pastillas en el desayuno para quemar la grasilla que te sobra. Quien te esté vendiendo eso, es porque no conoce el verdadero sentido de lo que este estilo de vida significa para muchas personas.

El fitness te mantiene cuerpo y mente en armonía con aquello que comes, te mantiene activa y te hace amar el ejercicio; si son clases colectivas, pues adelante. Lo importante es que tú y solo tú te sientas cómoda con lo que haces, que sudes, que liberes endorfinas, que te sientas cada día libre y feliz por hacerlo.

Es un camino difícil pero satisfactorio, de altas cuestas pero sabrosas recompensas. No es cuestión de semanas, es cuestión de una vida entera. Y por supuesto no es cuestión de odio hacia tu cuerpo, sino de amor verdadero.

El momento en el que el amor hacia ti misma comienza a convertirse en frustración por no llegar al objetivo, es el momento clave para preguntarte si de verdad estás en el camino correcto. Empieza el camino hacia el cambio porque te quieres y quieres mejorar, no porque odies tu cuerpo. Tu cuerpo es perfecto como es, y tu eres perfecta como eres, pero querer mejorar viene en nuestros genes y es una manera fantástica de mantenernos en continua lucha.

Y si me permites un consejo: no te compares con absolutamente nadie, y mucho menos con nadie que veas por redes sociales, porque créeme, pocas cosas de las que ves son fiables y reales. Céntrate en comer comida de verdad, en entrenar como una verdadera espartana, en dejarte la piel en el gimnasio, en dormir un mínimo de 8 horas y por supuesto en ser feliz y quererte mucho, así, tal y como eres aquí y ahora 🙂 

 

Continuará…

También puede interesarte...

6 comentarios

  1. Yo….yo….sin palabras. Eres una genia!!! De verdad, es que no hay publicación que hagas que no me llegue por completo. Ojalá todo el mundo pensará como tu, ojalá la coherencia fuera la clave en el día a día de mucha gente…pero el fitness hoy en día creo que se ha convertido en una auténtica mafia que el único objetivo que tiene es lucrarse, sacar el máximo probecho del tirón que está teniendo sin ser conscientes del daño que se está haciendo. En fin….como toda moda…acabará pasando de moda…. Sigue así preciosa!!!!! Sigue poniendo tanta alma y corazón en todo lo que haces porque lo bordas! Un beso hermosa.

    1. Gracias Patricia por cada comentario que me dedicas! Es una alegría que el mensaje que transmito le llegue a gente como tú. Encantada de que leas cada uno de mis posts 🙂 Un abrazo enorme!

  2. Ojala tu si que seas un ejemplo a seguir, ojala tu manera de pensar ses modelo y tu cordura la guia para todas esas personas que quieran cuidarse de verdad. Autentica 100%. Te admiro mucho ya sin conocerte, bravo.

    1. Gracias María. Lo importante es que la gente vea en el fitness una manera de lograr el bienestar tanto por dentro como por fuera, sin frustraciones y sin caminos mal escogidos. Un besote!

  3. Sin palabras. Dices únicamente la verdad, en las redes sociales nos venden cosas “necesarias” para llegar a ser una chica fitness, dejando de lado todo lo natural, todo aquello que nos hace estar saludables. Te admiro mucho. Admiro tu capacidad de hacerme sentar la cabeza y pensar más en lo que veo diariamente en instagram. Gracias, porque sin conocerme me estás ayudando mucho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *