LA COMIDA NO HACE TRAMPAS + RECETA EXPRÉS

Una de las costumbres más arraigadas de la nueva versión de “la vida sana” es la famosa comida trampa o cheat meal. Cualquier persona que haya seguido una dieta determinada seguramente sepa que la supuesta regla de oro para “no caer en ansiedades” es salirte de la dieta por todo lo alto en una comida que está perfectamente planeada.

Llega el día y la hora exacta del cheat. Llevas 7 días esperando con ansias el momento de sentarte a la mesa sin restricción, sin límites. Tus papilas gustativas están bailando rock and roll desde que te has levantado esta mañana, y seguro que si tu comida estrella va a ser por la noche, las comidas del resto del día te parezcan un rollo.

Pero si tan deseado es ese momento, ¿por qué es tan fácil caer en sensaciones de culpabilidad extrema cuando hemos acabado de comer?

Fácil. Crees que has roto las reglas, que has cometido un terrible pecado, y que has hecho algo horrible que va a frenar el progreso que llevabas toda la semana manteniendo a raya. Sinceramente, espero que seas lo suficientemente objetiva como para darte cuenta de que eso no es así y que no hay razón para torturarse.

Nombrar a la comida con connotaciones negativas, no tiene ningún sentido cuando llevas una alimentación saludable y sobre todo, cuando tienes claro que la llevas porque quieres que te acompañe durante el resto de tus días. Llamar a tus caprichos “trampas” o “pecados” puede no ser la mejor opción.

La comida es comida. No es tu enemiga, ni te susurra al oído que devores como una loca ese paquete de galletas que guardas en la despensa. Cada cosa que comes es una elección que has tomado tú, exclusivamente tú. Y como ser responsable y coherente que eres, a veces elegirás unas cosas y otras veces elegirás otras, en función de tus metas, tus fines y tus principios alimenticios.

No hay nada más gratificante que mantener una alimentación sana con materia prima que te nutra y tu sane el cuerpo. Pero si la mente te pide relax y disfrute, adelante; relájate y disfruta, sin flagelaciones ni castigos. La falta de flexibilidad va a impedir que mantengas un patrón saludable en tu manera de alimentarte, y en algunos casos puede incluso derivar en un trastorno de conducta alimentaria.

El consejo más honesto que puedo darte es que huyas de la inflexibilidad disfrazada de disciplina.

Además el elemento clave que a mí me ha cambiado la vida y la salud, ha sido descubrir que alimentos me sientan bien y que alimentos me joden la vida de manera literal. Que me encanta la pizza, es un hecho, el problema es que cada vez que la comía mi estomago decidía montar una fiesta que acababa en forma de horribles molestias gastrointestinales y dolorosos granos en mi cara. Conclusión: No me merece la pena comer pizza o cualquier otro alimento que me haga sentir como si me hubiesen pateado el cuerpo.

Pero tranquila, no te estoy diciendo que no comas pizza o hamburguesa nunca más, de hecho si te sientan bien y comerlos te hace sentir feliz, te animo a que lo hagas sin sentir ningún tipo de culpabilidad. Lo más importante de todo es que reconozcas esos alimentos que consumidos de forma puntual y esporádica rompen con una inflexibilidad impuesta y que además y no menos importante, te alegran el corazón.

El gran problema es que absolutamente todas llevamos dentro a nuestra “Señorita Rottenmeier” particular, que nos castiga y nos flagela cuando no hacemos las cosas al 100% de cómo estaban pautadas: ”Tssss mecachis, podría haberlo hecho mejor, necesito hacerlo mejor, no soy feliz si no lo hago mejor, me hundo si no lo hago mejor…”. La disciplina extrema puede jugarte malas pasadas.

¡Y ojo! Que la disciplina es indispensable y esencial para conseguir tus metas, pero el momento en el que dejar de ser disciplinada se convierte en un puñado de látigos azotando tu autoestima y tu seguridad, se abre una herida que puede ser difícil de curar.

No dejes que tu vida se vea afectada por dietas llenas de reglas estrictas que no hacen más que llenarte de culpa. La vida es terriblemente corta como para dejar que tu manera de alimentarte te genere agobios, ansiedades o momentos infelices. No malgastes tiempo preocupándote por haberte comido unas patatas de más aún siendo lunes, ni por haber cedido a tomarte unas tapas un jueves al mediodía.

Por supuesto, con esto no quiero decir que pierdas de vista que alimentos son saludables y que alimentos tienes que dejar para momentos puntuales, más bien quiero que encuentres el equilibrio que mantenga tu cuerpo y tu mente bailando al mismo son, sin olvidar jamás que cada una de nosotras lleva un ritmo único y diferente.

Y para acabar el post con buen sabor de boca os regalo esta receta exprés que me ha dejado feliz para todo el día, gustándome tanto, o incluso más, las pizzas que he dejado de comer. Conseguir sabores que te hagan salir de la rutina es posible con comida de verdad, para muestra un botón 😉

 

Hojas de Kale rellenas de carne picada y boniatos
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Ingredientes
  1. Para una persona
  2. - Dos hojas de kale fresco
  3. - 150 gr de carne picada de ternera
  4. - 30 gr de tocino de cerdo ibérico (importante que sea ibérico)
  5. - 20 gr de cebolla morada picada
  6. - 200 gr de boniato asado
  7. - Sal y pimienta
  8. - Aceite de oliva virgen
  9. - Anillas de chile (opcional)
Instrucciones
  1. 1. Cocer al vapor las hojas enteras de kale durante unos 5 minutos. Durante 1 minuto y medio si lo hacéis al Lekúe.
  2. 2. Sofreir el tocino ibérico cortado en tiras junto con la cebolla hasta que estén bien pochados.
  3. 3. Añadir la carne previamente salpimentada y cocinar hasta que esté bien separada y dorada.
  4. 4. Colocar las hojas de kale en un plato y regar con un buen aceite de oliva virgen.
  5. 5. Colocar encima el sofrito de carne, el boniato asado cortado en dados y las anillas de chile si os gusta el toque picante.
  6. 6. Complementar con medio aguacate y ¡A DISFRUTAR!
Notas
  1. La carne picada que uso desde hace años es comprada en carnicerías donde yo misma escojo la pieza que quiero que me piquen. No uses carne picada envasada, la mayoría viene mezclada con almidones, féculas, sulfitos y conservantes artificiales.
Maria Lunas http://marialunas.es/

En 10 minutos lo tienes listo y te aseguro que te vas a chupar los dedos sin necesidad de pasar mucho tiempo en la cocina. ¡Mezcla, experimenta y reinvéntate comiendo!

 

Sed felices,

María

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1 comentario

  1. Vix! Tat?? I think NOT!Firstly, you have the best luck with finding Jean Varon frocks! If I ever see one I shall snap it up for you but I haven't spotted one so far. Maybe they were more popular in your part of the world?Can't believe your charity shop haul! The jewellery and Kelly bag are the standouts for me but everything is wonderful – what a good day of shopping!Hehe, I love your jumble sale tales! I can just imagine Jon looking askance at all the polyester footie shirts!

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