UN DÍA EN MI DIETA SIN PROTEÍNA ANIMAL [+RECETA EXPRESS]

Y no  ¡no me he vuelto vegetariana! pero es cierto que desde hace algunos meses, concretamente desde que deje el AIP atrás, mi cuerpo me pedía infinitamente más vegetales y frutas que cualquier otra cosa. La alta cantidad de proteína animal que consumí en el AIP hizo que, al comenzar con mi dieta normal, mi organismo empezara a demandarla en menos proporción, así que ahora y sin planearlo, me encuentro con días enteros en los que me sorprendo sin haber consumido absolutamente nada de carne o pescado.

No pretendo dejar de comer proteína animal porque me parecen la mejor y más completa fuente  de proteínas y porque además, adoro comerme un buen entrecot o una buena bandeja de lubina al horno con patatas. Nunca me han gustado los extremos, y aunque en AIP no me quedó más remedio que ser estricta y restrictiva al 100%, no me gustaría volver a restringir ningún grupo de alimentos que me siente bien y que me guste comer. En mi despensa hay sitio para todo (menos para los ultraprocesados, claro).

Yo siempre he sido de comer mucha, muchísima verdura, y por supuesto ya lo sabrás a estas alturas ¡sin pesarla! La como prácticamente en todas mis comidas y de todos los colores, no hay día que no coma verdura, porque básicamente, mi dieta se basa en un 85-90% en alimentos vegetales. Pero de unos meses hacía aquí he aumentado su consumo bastante más porque es con lo que más me apetece probar en la cocina y lo que más variedad de sabores me aporta.

En AIP también eché tanto de menos las semillas y los frutos secos, que ahora que he descubierto que me sientan genial no hago otra cosa que incluirlos en buena cantidad y de todas las maneras posibles: crudos, tostados, en cremas, quesos vegetales… Las mezclas de verduras y frutas con la gran cantidad de semillas que tenemos a nuestro alcance se han convertido en uno de mis combos favoritos.

Y a pesar de que mi consumo de cereales y legumbres es bastante esporádico (aunque las legumbres cada vez me sientan mejor y estoy aumentando su consumo) la cantidad de proteína ingerida no me preocupa en absoluto. Suelo comerme unos 2 huevos ecológicos al día (mi colesterol está perfectísimo y mis triglicéridos en 45, así que no le temas), los frutos secos y semillas poseen buen aporte de proteína de buena calidad y por supuesto, esas cantidades ingentes de proteína que circulan por internet para no perder masa muscular son una auténtico mito. No vas a perder tu masa muscular porque un día o dos a la semana tengas una ingesta menor de proteína, puedes estar tranquila, el cuerpo no es bobo en absoluto y sabe funcionar sin que tu pierdas el tiempo contando los gramos de proteína que comes al día.

Por supuesto, si un día me lo paso con un menú basado en vegetales, frutas, semillas, frutos secos y huevos, al día siguiente me gusta consumir una buena porción de carne de pasto o pescado azul para lograr un correcto equilibrio de omega 3 en el organismo. Esta es la manera en la que he comprobado que mejor funciona mi cuerpo, mi mente y mi energía interior, lo ideal es dar con lo que a ti personalmente te funciona, porque aunque parecidos, no todos los cuerpos son iguales y cada persona tiene unos requerimientos diferentes.

DESAYUNO

Base de pudding de chia (leche de coco con semillas de chia), quinoa inflada, uvas, arándanos, plátano y pera a la plancha, aceite de coco, semillas de calabaza, semillas de cáñamo, avellanas y manteca de almendras.

ALMUERZO + RECETA EXPRESS

Chucrut de lombarta (receta aquí), tahín, aguacate con pipas de calabaza y aceite de oliva, patatas al curry con cebollino.

Guarnición de patatas al curry
Escribir un comentario
Imprimir
Ingredientes
  1. - 10-12 patatas de guarnición
  2. - 1 cebolla pequeña
  3. - 2 cucharaditas de curri
  4. - 1 cucharadita de cúrcuma
  5. - 1 cucharadita de comino sin moler
  6. - 1 guindilla
  7. - 1/2 cucharadita de pimienta negra
  8. - 1/2 cucharadita de jengibre molido
  9. - Cebollino fresco
  10. - Sal marina al gusto
  11. - Aceite de oliva virgen extra
Instrucciones
  1. 1. Lavar bien las patatas con piel y ponerlas a cocer en abundante agua con sal hasta que estén tiernas. Reservar y dejar enfriar.
  2. 2. Una vez frías, cortarlas por la mitad y colocarlas en un cuenco. Añadir las especias, la sal, el cebollino bien picado y un buen chorro de aceite de oliva. Remover con una cuchara para que se impregnen y dejar reposar una media hora.
  3. 3. En una olla o sartén con un fondo de aceite de oliva sofreír la cebolla cortada en juliana. Cuando comience a ponerse transparente añadir las patatas, remover y dejar que se doren.
  4. 4. ¡Buen provecho!
Maria Lunas http://marialunas.es/

CENA

Sofrito de calabacín, cebolla y tomates cherry, pimientos asados con un buen chorro de aceite de oliva, aguacate relleno de huevo revuelto con semillas de girasol y sésamo (por supuesto también regado con aceite de oliva al fallo) y una ciruela.

Espero que te haya sido útil esta entrada y que te haya dado alguna idea sobre como formar tu menú sin proteína animal procedente de carne/pescado y sin renunciar a la saciedad y el sabor.

 

Sed felices,

María

También puede interesarte...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *