CREMAS Y POTINGUES PARA EL CUIDADO DE LUNA

Hoy traigo un post sobre las cremas que uso desde que Luna nació. Mi intención es ser breve y no hacer un post bíblico. Esta semana a duras penas he podido sacar tiempo para hacer las cosas básicas de la casa y del día a día. Luna ya gatea y está en una etapa en la que no es NADA fácil mantenerla quieta en un sitio, de hecho es IMPOSIBLE y me temo que será así durante los próximos meses… (HELP!!!!!)

No quiero imaginarme como será ser mamá de dos, o tres, o cuatro, pero por lo pronto, ser mamá de una ya me deja con el tiempo justísimo para ir medio decente y tener la casa ‘recogidita’. Si ya quiero hacer algo fuera de lo común tengo que sacar hueco en la agenda y apuntarlo varios días antes para ir haciéndolo por fascículos.

Me hubiera gustado escribir este post hace mucho tiempo porque sois muchas las que me habéis escrito preguntándome por la rutina potinguil que llevaba con Luna. Ya sabéis que yo soy antipotingues total y que no me gusta aplicarme en el cuerpo nada que lleve sustancias tóxicas o químicos que puedan interferir en mi salud. No iba a ser menos con Luna.

Antes de que naciera me preocupaba bastante este tema. Pensé que no tenía opciones, pero nada más lejos de la realidad. Si buscas bien al final encuentras información útil al respecto, y personas que ya se han preocupado del tema antes que tú. Por suerte cada vez el ser humano está tomando más consciencia de cómo los tóxicos afectan a nuestra salud. Queda muuuuucho camino por recorrer, pero nuestros niños son el futuro y la esperanza que nos queda para salvar al mundo. Vamos a darle una buena base ¿no?

Lo primero que hice fue avisar a familia y amigos de la decisión que habíamos tomado. Cuando te quedas embarazada es muy típico recibir regalos de lotes y lotes de productos del cuidado del bebé y no queríamos que nadie se gastara dinero en algo que no íbamos a usar.

Preferimos encargarnos nosotros de buscar los productos que mejor se ajustaran a lo que buscábamos, sin complicarle demasiado la vida a la gente que se ofrecía voluntaria para comprarnos los potingues. Ni nosotros sabíamos lo que acabaríamos comprando. Yo soy de las que se pasa horas y horas leyendo y comparando ingredientes, no solo en la comida.

Realmente siempre quisimos que la rutina de Luna fuese lo más minimalista posible. Con poco cuento chino, ya sabéis a estas alturas que no me gusta nada como nos la intentan meter doblada en esto de los potingues y las cremas. Mil cosas absurdas que nuestra piel no necesita, mucho menos nuestro sistema endocrino.

La idea fue buscar la sencillez y la comodidad que se amoldara a nosotros. No digo que esta rutina sea la mejor, pero a nosotros nos funciona y nos cubre las necesidades, así que aquí dejo detallado las cositas que usamos con Luna desde que nació.

Para el cambio de pañal:

Linimento oleocalcáreo + Algodón orgánico

El linimento oleocalcáreo, cito textualmente de internet, “es un producto 100% natural basado en una antigua fórmula de la farmacopea francesa, compuesto de aceite de oliva y agua de cal básicamente, que se utiliza para limpiar el culito del bebé en cada cambio de pañal a la vez que protege y nutre la piel, evitando así escoceduras”.

La verdad que nunca había oído hablar de este potingue hasta que una amiga me lo descubrió. Es una especie de crema ligera que se extiende genial y que sustituye a las toallitas de toda la vida para la limpieza del culito del bebé. Nuestra primera idea era lavar a Luna en cada cambio con unas toallas reutilizables de bambú y agua, pero siendo realistas es poco práctico y solo lo usamos a veces, cuando tenemos tiempo y estamos en casa.

El linimento lo ponemos en un algodón orgánico desechable en una cantidad del tamaño de una moneda y lo usamos para limpiarla en los cambios de pañal. A veces si solo hay pipí no uso nada, simplemente dejo airear un ratito sin pañal y listo.

La verdad que estoy encantada con los ingredientes de este producto. Nosotros usamos el de la marca BabyLena y cunde muchísimo. Luna jamás ha tenido problemas de irritaciones en el culete con este método de limpieza, nos gusta muchísimo.

Toallitas WaterWipes

Cuando salimos a la calle no solemos cargar con el bote de linimento ni los algodones. Lo hacíamos al principio, pero era un engorro, así que fuimos a lo funcional y buscamos las toallitas más naturales y menos tóxicas en cuanto a ingredientes.

Las Waterwipes son las más conocidas y sus ingredientes son agua en un 99,9%, el resto, esencia de pomelo. Hay en el mercado otras marcas que se promocionan como naturales y con alto contenido en agua, pero si miras a conciencia los ingredientes te das cuenta que van cargadas de phenoxyethanol y otros ‘regalitos’ varios.

Nos han funcionado genial desde el primer momento y no irritan nada. Ahora de hecho la usamos incluso para limpiarle las manos después de comer, el BLW es una auténtica guerra de trozos volando por los aires.

Pañales Eco By Naty

También nos planteamos los pañales de tela. Me da mucha pena que no sea un método que me guste. Pero en serio, a duras penas saco tiempo para cortarme las uñas, ¿cómo iba a apañármelas para pasarme el día lavando pañales? Igual para el siguiente me lo planteo, pero por ahora me quedo con el método de pañales de usar y tirar.

Intento hacer lo posible por cuidar del medio ambiente, pero jolín, aún no he aprendido a gestionarme bien el tiempo con un bebé, así que cualquier minuto extra es un regalo en mi día a día.

Empezamos usando los pañales de la marca Pingo y la verdad que nos gustaron mucho, pero a veces teníamos algunas fugas y conseguir quitar manchas de caca del body de un bebé sin usar lejía ni ningún detergente agresivo es toda una aventura.

Cuando descubrimos esta marca quedamos encantados. Están libre de productos químicos y absorben genial. Luna aguanta toda la noche sin ninguna fuga y quedan muy muy bien ajustaditos. Es la marca que usamos desde hace ya unos cuantos meses y nos funcionan de 10.

Aceite de almendras

No hace falta hacerle muchas presentaciones al ya conocido aceite de almendras. En casa lo usamos para mil cosas y con Luna lo usamos desde que nació. No me convencia eso de usar crema de pañal en cada cambio. Lo veía innecesario. Acostumbrar la piel virgen del bebé a un producto tan potente no entraba en mis planes, así que busqué un sustituto natural para después del lavado de la zona.

En nuestro caso lo usamos después del linimento. Es decir, primero, con un algodón impregnado en linimento limpiamos la zona (a modo de toallita), una vez limpio extendemos unas gotitas de aceite de almendras y listo. Tampoco lo hacemos siempre, no creo que haga falta, pero esto depende mucho de cómo sea la piel del bebé.

La forma mas higiénica que he encontrado ha sido llenar varios botecitos de vidrio opaco con gotero. Yo tenía alguno vacío por casa de aceites que ya se habían acabado, así que me pareció buena idea darles uso de esta forma.

Crema de pañal de Weleda

Y pese a no querer usar crema de pañal en cada cambio, me parecía esencial tener alguna crema con buenos ingredientes por si Luna sufría de alguna irritación puntual. Por suerte no hemos tenido que usarla prácticamente nunca, pero la marca Weleda tiene una crema fantástica cuyos componentes son totalmente respetuosos con las zonas más íntimas de los más pequeños.

Yo la compré en un pack de 2 y me salieron genial de precio. No es más cara que otras marcas y sin embargo viene sin químicos tóxicos y sin porquerías añadidas que acaban pasando al organismo de nuestro bebé.

Puede parecer una tontería, pero un cuerpo tan pequeño y tan “nuevo” es más vulnerable a los miles de tóxicos a los que estamos expuestos día tras día. Yo no me lo pienso, me merece mucho la pena pasarme horas leyendo ingredientes de lo que voy a ponerle a Luna en la piel.

Para el baño:

Agua

El mejor limpiador que existe. Me he pasado los 3 primeros meses de mi hija lavándola solo con agua, y si, su olor seguía siendo el mejor del mundo. Un bebé recién nacido no necesita gel, champú, acondicionador ni crema hidratante de la misma gama. En serio, NO.

Nacen con una piel súper delicada, fina, extremadamente suave… No concebía ponerle mil sustancias químicas que le alterasen su propio pH natural.

En el hospital de hecho pedí que no la bañaran. Nacen con una sustancia natural llamada vérnix caseosa, compuesta de agua en un 80%, grasa en un 10% y proteínas en otro 10%. Contiene restos de células epidérmicas, secreciones de las glándulas sebáceas, e incluso vitamina E. Es el primer aislante del bebé y previene la deshidratación de la delicada piel del bebé.

Sí, me miraron con caras raras, pero a estas alturas estoy bastante acostumbrada, así que me da exactamente igual. Por suerte cada vez somos más mamis empoderadas e informadas de lo que es mejor para nuestros bebés desde el primer segundo.

Un bebé con horas no necesita ser aseado ni perfumado, en absoluto. Necesita estar pegado a su madre, oliéndola, mamando, piel con piel. Los baños ya vendrán.

Nosotros la bañamos unos cuantos días después, ya estando en casa. Y por supuesto con agua, solo con agua.

Jabón de Aleppo 

Este es el jabón que usamos en casa para lavarnos el cuerpo. Nos encanta su composición, su olor neutro y lo limpia que deja la piel. Hace ya años que lo usamos y es con el que lavamos Luna muchos días. No es nada agresivo y me encanta. En este post te hablo un poco más sobre él.

Gel de baño de Weleda

Este gel lo alternamos con el jabón de Aleppo. Hay días que usamos este, días que usamos el jabón de Aleppo y días que sencillamente usamos agua sin más. Lo que está claro es que ambos nos parecen una muy buena opción para la piel de los más peques.

Cuando era (aún) más bebé no hacía falta usar absolutamente nada más que agua. Pero a medida que crecen y gatean y van limpiando el suelo con sus rodillitas, o comen y les llega aguacate hasta las orejas está bien tener opciones que hagan más espumita para que la sensación de limpieza nos deje más tranquilas.

Yo simplemente hago un poco de espuma con las manos y le lavo el cuerpo y el pelo sin usar ni esponjas ni manoplas ni nada. Me parece lo más higiénico. Las esponjas u otros utensilios parecidos al final acaban siendo una fuente de bacterias.

Crema protectora de Weleda

Esta crema la añado al post pesar de no haberla usado con Luna. Venía en un pack que nos regalaron de esta marca. Una amiga me dijo que es la que mejor le funcionaba a ella con su bebé que tenía dermatitis atópica.

Luna por suerte no sufre de eccemas o dermatitis, pero si alguna está buscando una crema que alivie los brotes de dermatitis de su bebé, esta puede ser una buena opción sin tóxicos. Yo la he usado un par de veces para hidratarme las manos y es una maravilla, seguramente la deje en mi neceser.

Aceite de almendras 

Aquí de nuevo el maravilloso aceite de almendras. No hemos usado nunca crema hidratante de ninguna marca. No creo que lo necesiten. Nos empeñamos en que los bebés huelan a perfumes artificiales y les acabamos robando su maravilloso olor natural, ese que a las mamás nos hace tocar el cielo.

A veces le agrego al agua un chorro de aceite de almendras sin más, otras veces se lo aplico después de secarla. Le deja la piel muy hidratada, suave y nutrida.

Se la pongo tanto en la cara como en el cuerpo completo. A veces hemos usado también aceite de coco o jojoba; son alternativas buenísimas, naturales, baratas y por supuesto respetuosas con nuestro cuerpo.

Hasta aquí el post de hoy. Empecé diciendo que sería un post breve, y como siempre, me acabo enrollando más de la cuenta. No tengo remedio. Espero que la información resulte útil y que cada vez seamos más conscientes de que si nosotros necesitamos pocos potingues, nuestros pequeños necesitan aún menos.

 

Feliz semana, 

María

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3 comentarios

  1. No sabes como me gusta leerte, haces post super interesantes, informativos y me encanta tu manera de «vivir»
    Me encantaría q subieras más post y mas fotos o stories del dia a dia en Instagram, pero entiendo que es difícil con la peque sacar tiempo, pero esq me aportas mucho!! Gracias!!!

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