¿ALGUIEN DIJO GRASAS?

Cuando son las grandes multinacionales las que respaldan los estudios científicos, pueden llegar a ocurrir cosas terroríficas. Para muestra un botón…

¿De verdad me están contando que tengo que inflarme a pasta y pan todos los días pero el aceite de oliva me lo comparan con los pasteles o golosinas? ¿Tengo que consumir más cereales que vegetales? ¿Qué está pasando aquí?

Lo que pasa es que el interés económico va por encima de cualquier interés social en cualquier tipo de gobierno del que hoy se tercia, y sinceramente la salud del ciudadano les viene al pairo mientras las farmacéuticas paguen bien… Total, anden ellos calientes…

Si a esto sumamos que los medios cuentan aquello que los de arriba mandan, tenemos como resultado millones de personas con falsas creencias inculcadas que han dado lugar a la demonización de determinados alimentos totalmente imprescindibles para un normal funcionamiento del cuerpo.

Últimamente recibo muchas preguntas sobre mi manera actual de alimentarme y de porque ese cambio con respecto a hace unos meses.

Realmente siempre he sido gran defensora de las grasas buenas y siempre las he incluido en mi dieta en cantidades adecuadas. El verdadero cambio ha sido la bajada considerable de carbohidratos con respecto a mi última fase de volumen. He pasado de comer carbohidratos en todas mis comidas, a consumirlos de manera puntual y estratégica a lo largo del día, cambiándolos por un mayor aporte de grasas de calidad. Y si, dentro de las grasas de calidad, también están las grasas saturadas.

Como ya sabéis, tras 10 años de anticonceptivos orales, paré de tomarlas para darle a mi cuerpo una tregua y que funcionase por sí mismo sin necesidad de ese medicamento absurdo que no solo no había conseguido curar mis problemas de acné, sino que me los empeoraba por mil cada vez que decidía dejarlas.

Han sido meses de investigación y aprendizaje sobre mi cuerpo, mis hormonas y su funcionamiento. Algo me decía que la solución la tenía dentro de mí, y que podría solucionar mi problema con la alimentación si daba con la tecla adecuada.

Gracias a la cantidad de libros que he devorado últimamente sobre la alimentación evolutiva, he comprendido que a pesar de comer muy equilibrado y con alimentos de alta calidad, aún me faltaban unos pasos que dar para llegar donde quería.

Y ahora sí, creo que estoy en el inicio de una mejora considerable gracias a los cambios realizados y a la eliminación de esos alimentos que a mi síndrome de ovario poliquístico, no le hacía ningún favor.

No me gusta poner etiquetas, así que no voy a poner nombre a mi manera de alimentarme. Yo solo creo en comer comida real, en alejar lo máximo posible los alimentos procesados y en conseguir mi mejor bienestar con lo que pongo en el plato. Cada persona llega a ese bienestar con unos alimentos diferentes, simplemente porque cada persona es diferente, pero hay verdades absolutas que sirven para todo ser que quiera cuidar su salud desde dentro.

¡GRASAS, DIVINO TESORO!

Me hierve la sangre que alguien que desayuna un bollo/una tostada con margarina y un café con 3 pastillas de sacarina me diga que no coma chorizo ibérico porque eso va fatal para mis arterias… SO… WHAT???

En estos casos no me queda más que cerrar los ojos, hacer una mueca de desdén y volverme a casa con una profunda mezcla de rabia y tristeza. No es más que una gran falta de información y desinterés. Pero fastidia. Y mucho.

Si os vais a cualquier libro de nutrición de la vieja escuela, el porcentaje recomendable de grasas saturadas se limita a un 10% de las calorías totales. Es un porcentaje que no tiene en cuenta si eres hombre o mujer, la edad o las condiciones físicas.

Es un porcentaje muy acotado porque claro, ¿las grasas saturadas provocan enfermedades cardiovasculares no? ERROR. Hoy en día hay estudios de más que demuestran que una mayor ingesta de grasa saturada no se asocia con mayor cantidad de casos de enfermedades de este tipo.

Un nivel alto de triglicéridos relacionado con enfermedades del corazón, no se debe a una alta ingesta de grasas saturadas. Dicho nivel se eleva en presencia de un exceso de azúcares refinados, carbohidratos de mala calidad, aceites vegetales refinados y grasas trans/hidrogenadas. Estos son los verdaderos enemigos.

El problema es simple. Lo que la gente piensa es que la grasa saturada son pizzas y hamburguesas a mansalva, sin pararse siquiera dos minutos a leer e investigar las diferentes grasas saturadas existentes, los alimentos que las contienen y los beneficios que muchas de ellas tienen sobre nuestro organismo (mejora tu balance hormonal, refuerza tu sistema inmunológico y alimenta tu cerebro).

LAS GRASAS DE MI COCINA

Las que seguro no vas a encontrar son: grasas trans como las margarinas o aceites de soja, maíz, girasol o colza… Los aceites vegetales son muy altos en omega 6. Un alto consumo de omega 6, desequilibra el balance que debe haber entre el Omega 3 y el Omega 6; dicho desequilibrio puede contribuir a un estado pro-inflamatorio que puede dar lugar a diferentes problemas de salud.

Las grasas que yo consumo a diario y en buena cantidad son las siguientes:

Grasas insaturadas_ Son líquidas si se encuentran a temperatura ambiente. Se oxidan rápidamente en contacto con altas temperaturas, por lo que es mejor no usarlas para cocinar y consumirlas en crudo. Las que incluyo en mi dieta son:

  • Aguacate o aceite de aguacate
  • Aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío
  • Pescados azules
  • Frutos secos.

Grasas saturadas_ Suelen ser sólidas a temperatura ambiente y son mucho más estables a altas temperaturas, por lo que suelen ser mas recomendables para cocinar. Las que yo consumo son:

  • Aceite de coco virgen extra
  • Mantequilla de vacas alimentadas con pasto
  • Ghee
  • Manteca de cerdo ibérico/ecológica
  • Panceta o tocino ibérico/ecológica

Hasta aquí, un post que tenía ganas de publicar y del que podría estar horas escribiendo… Creo que será el primero de muchos. Me he dejado unas cuantas cosas por contar, pero lo iré haciendo de manera progresiva y reflejado en recetas con buena dosis de grasa, como a mi me gusta.

 

Sed felices,

María

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6 comentarios

  1. Me encanta todo lo que nos enseñas, eres muy sincera, y muchas ganas de seguir aprendiendo contigo.
    Esperando esos siguientes pos con ilusión, no tardes mucho en publicarlos Maria. Eres genial y auténtica. Una maravilla encontrar gente como tu. Besos guapísima 😘😘

  2. Hola María,
    Llevo tiempo siguiéndote en Instagram y leo tu blog periodicamente (creo que después de esta novela me suscribo ya de una vez😂😂).Disfruto y aprendo mucho de tus posts que son muy bien escritos, muy sensatos y con verdades como puños, pero no suelo comentar (tendría que replantear esta mala costumbre también 😊).
    En fin, este post me ha hecho especial gracia, ya que hoy por hoy en las escuelas públicas, siguen enseñando el citado pirámide nutriciónal. El caso es que mi hijo de 9 años trajo a casa el pirámide vacío para rellenar y eso causó un ferviente batalla entre el y yo. Yo lo rellené, según nuestro alimentación diaria (que es muy parecida a la tuya, que todavía no llegamos pero estamos en camino) y el intento convencerme, que no es lo correcto, porque en el cole se lo ponen en otra manera. La frase que más me impacto era:” ves mami, que no son las verduras de los que más tenemos que comer?”….me dejo muerta.
    Pero bueno.Aquí seguimos con la batalla😂😂😂le dije que mientras vive en esta casa, seguira comiendo segun mi pirámide alimenticio y punto!😂😂
    Solo espero que me agradecerá con los años los buenos hábitos que le intentamos inculcar.
    Y yo aprovecho para agradecerte tus posts, tus recetas y felicitarte por este blog tan genial😊
    Que seas muy feliz
    Krisztina

    1. Hola Krisztina! La verdad que aún tienen que pasar muuuuchos años antes de que a los niños se les enseñe a comer de verdad en la escuela. En una alimentación basada en una pirámide donde la base son los cereales y no las verduras o las frutas, queda mucho por aprender aún… Pero lo importante es leer, informarse siempre, probar y experimentar en una misma el beneficio de comer comida real! Un beso y un abrazo, gracias por comentar

  3. Estoy muy de acuerdo contigo, ahora estoy haciendo el estilo de vida cetogenico, antes era vegana comía mucha fruta,y hacia ejercicio, pasaba hambre y seguía pasadita de peso. Ahora que me alimento con grasas en la mañana no siento hambre hasta el almuerzo, disfruto mis comidas y me dedico ha hacer mis actividades, y me volvió la energía.

    1. Hola Amelia, muchas gracias por comentar! La dieta cetogénica está bien para momentos puntuales, pero si eres mujer cuidado con alargarla mucho porque en algunos casos, a la larga, puede causar algún desajuste hormonal. Un saludo y a seguir cuidándonos 🙂

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